Ya hace años, la aplicación del titanio en la fabricación de los implantes, supuso un descenso marcado en la pérdida de ellos, en todos los estudios estadisticos. Hoy podemos decir que estamos por debajo del 1% de rechazos en cualquier tratamiento odontológico.

Gran mérito de ello lo ha tenido el titanio, pero también han influido otros factores, como son la medicina regenerativa, la girugía guiada o la tecnología dental CAD-CAM.

La aparición de la medicina regenerativa ha supuesto una revolución en la búsqueda de nuevos tratamientos conservadores y alternativos a la cirugía. En el campo de la odontología, por ejemplo, ya es posible renovar el hueso o el tejido dañado de la mandíbula con plasma rico en factores de crecimiento del propio paciente. Los casos más comunes donde utilizamos este tratamiento en cirugía oral y maxilofacial son para promover la regeneración del hueso y de los tejidos blandos adyacentes en los defectos post-extracción dental. También los empleamos en tratamientos implantológicos, pacientes con poco hueso y necesidad de injertos para la colocación de implantes, tratamientos de defectos periodontales y en casos de dolor en la articulación temporomandibular.

Por otro lado, la posibilidad de procesar la información que nos revela un TAC, mediante softwares, nos permite colocar los implantes previamente a la cirugía y así fabricar unas guías quirúrgicas que nos permiten realizar una cirugía más segura, más rápida y menos cruenta. Todo ello nos lleva a conseguir post-operatorios menos dolorosos y pronósticos más favorables. Esto es la cirugía guiada.

El final de un tratamiento implantológico llega con la protesis. Esta , para el paciente, es de la que dependera que dicho tratamiento haya valido la pena o no. La tecnología dental CAD-CAM nos permite captar imágenes de la boca del paciente evitando las molestias de la toma de medidas con los tradicionales moldes de silicona o alginato. Co este sistema logramos una solución para cada rehabilitación, el uso de todo tipo de materiales, la biocompatibilidad, el mejor ajuste ( mayor fiabilidad, duración superior de la prótesis, mejores resultados para el paciente y mejores controles de calidad).

La evolución de nuestra profesión día a día nos obliga a estar constantemente dedicados a conocer y dominar las nuevas tecnologías. En definitiva, todos estos avances nos ayudarán a lograr unos mejores resultados y conseguir una mayor calidad de vida a nuestros pacientes.